En los últimos días, volar en avión ha adquirido un nuevo significado, ya que podría incluir algo más que el simple paso por controles de seguridad. Una investigación ha revelado la estrecha colaboración entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que podría traer consecuencias graves para las personas con estatus migratorio irregular.
Este hallazgo sugiere que las listas de pasajeros están siendo utilizadas por el ICE no solo para propósitos logísticos, sino también para identificar a individuos que podrían estar sujetos a órdenes de deportación. La implicación de tales prácticas plantea preocupaciones significativas sobre la privacidad y los derechos de los pasajeros en los aeropuertos, especialmente en un período en el que la vigilancia y el control de la inmigración están más presentes que nunca.
Mientras los viajeros pasan por los controles de seguridad, la posibilidad de ser detectados por un sistema automatizado que revisa los estatus migratorios se convierte en una realidad abrumadora. Esta situación no solo afecta a quienes están en proceso de regularización de su estatus, sino también a sus familias y comunidades que dependen de ellos.
Los organismos de derechos humanos han rechazado estas prácticas, argumentando que violan los derechos fundamentales de las personas y que fomentan una atmósfera de miedo en lugares que deberían ser seguros para todos. En medio de una creciente tensión política sobre la inmigración, la discusión sobre la intersección entre la seguridad aeroportuaria y el control de la inmigración continúa siendo relevante.
Fuente original: Noticias Colorado
Por fernando.ortiz@entravision.com
22 Dec, 2025





