En un hecho que ha causado indignación en la población, varios policías estatales han sido dados de baja por su participación en una extorsión llevada a cabo contra un paisano en la carretera Saltillo-Monterrey. Este incidente pone de relieve la creciente preocupación acerca de la corrupción en las fuerzas de seguridad y la necesidad urgente de una reforma en los procedimientos de vigilancia y control.
Las autoridades han indicado que los agentes involucrados fueron sorprendidos solicitando dinero a un ciudadano, lo cual se contradice con sus responsabilidades de proteger y servir a la comunidad. Este incidente ha llevado a una revisión más amplia de las conductas de los cuerpos policiales en la región.
“No podemos permitir que actos de corrupción como este se tornen comunes entre nuestros agentes. Debemos asegurarnos de que los ciudadanos se sientan seguros en nuestras carreteras,” dijo un portavoz de la administración estatal.
La respuesta de la comunidad ha sido contundente, con múltiples voces clamando por mayores medidas de supervisión y transparencia en la actuación policial. Este tipo de incidentes alimentan un ciclo de desconfianza que es perjudicial no solo para la imagen de la policía, sino también para la seguridad pública en general.
Las autoridades continúan investigando el caso y han prometido actuar con rigor para garantizar que se haga justicia a las víctimas de estos delitos. Esta situación sirve como un recordatorio de la importancia de mantener la integridad de las fuerzas del orden en la lucha contra el crimen y la corrupción en el país.
Mientras tanto, la sociedad civil se ha movilizado para exigir un cambio real y duradero en la forma en que se llevan a cabo las prácticas policiales y se fomente una cultura de rendición de cuentas.
Por Telediario
30 Dec, 2025





