Por Karen Gutiérrez, Noticias
Pikes Peak, Colorado | 22 de enero de 2026
Lo que comenzó como una caminata rutinaria por el vecindario se transformó en una historia de rescate animal, paciencia y trabajo en equipo en la región de Pikes Peak, donde una perrita atrapada en una alcantarilla logró regresar a su hogar gracias a la oportuna intervención de una vecina y oficiales de control animal.
Según la Humane Society of the Pikes Peak Region (HSPPR), la mujer paseaba tranquilamente cuando un sonido casi imperceptible interrumpió la calma de la tarde. Al principio, creyó que solo era su imaginación: un quejido suave, breve, casi ahogado por los ruidos del entorno. Sin embargo, el sonido se repitió con más claridad y urgencia.
Un llamado de auxilio desde el subsuelo
La mujer revisó patios cercanos, observó detrás de cercas y recorrió las aceras en busca del animal, pero no encontró nada. Sin embargo, los lamentos continuaban. Fue entonces cuando comprendió que el sonido provenía de debajo de sus pies.
Al asomarse a una rejilla de drenaje cercana, se encontró con una perrita atrapada en el fondo de la alcantarilla. Temblaba, estaba sucia y visiblemente asustada, incapaz de salir por su cuenta. Sin perder tiempo, la mujer llamó a Animal Law Enforcement para pedir ayuda.
Una escena compleja para el rescate
El cabo Rollins llegó rápidamente al lugar y evaluó la situación. Aunque la perrita era visible desde la abertura del drenaje, estaba fuera de su alcance. El espacio era demasiado estrecho y poco profundo como para que alguien pudiera descender de manera segura.
Durante la inspección, Rollins notó una tapa de alcantarilla a corta distancia. Al levantarla, reveló un túnel oscuro que se extendía bajo la calle. Desde allí, la perrita se asomó con cautela hacia la luz, como si comprendiera que la ayuda finalmente había llegado.
Paciencia y confianza como herramientas clave
Al darse cuenta de que no podía realizar el rescate animal solo, Rollins solicitó el apoyo de su compañero, el oficial Moore. Juntos, planificaron el rescate. Rollins descendería a la alcantarilla con una herramienta fundamental para calmar al animal: premios.
A pesar de estar alterada, la perrita no presentaba lesiones. Rollins habló con voz tranquila y se tomó el tiempo necesario para ganarse su confianza. Poco a poco, el miedo dio paso a la curiosidad y luego a la calma.
Cuando el animal finalmente se sintió seguro, Rollins la aseguró con una correa y un vendaje tipo bozal para evitar movimientos bruscos. Con la colaboración del oficial Moore desde la superficie, logró levantarla cuidadosamente y sacarla del túnel.
Del susto al final feliz
Tras su rescate, la perrita fue llevada al refugio de la HSPPR. Su fotografía fue publicada en la página de mascotas extraviadas del sitio web, una herramienta esencial para el desenlace positivo de esta historia.
La familia de Kita había estado buscándola durante bastante tiempo y revisaba la página de forma activa. Al reconocerla de inmediato, se dirigieron al refugio y pudieron reunirse con ella ese mismo día. La perrita, llamada Kita, regresó a su hogar horas después de su rescate.
Antes de salir del refugio, la familia tomó la importante decisión de colocarle un microchip, una medida preventiva que facilitará su identificación y retorno en caso de que vuelva a extraviarse.
La HSPPR destacó el esfuerzo conjunto que permitió el rescate y agradeció a los oficiales Rollins y Moore, así como a la vecina que no ignoró el llamado de auxilio.
Fuente original: Noticias Colorado
Por Karen Gutierrez
22 Jan, 2026





